Mittwoch, 31. Dezember 2025

La libertad no es un privilegio – reflexiones al entrar en 2026

Queridos amigos, queridos compañeros de camino:

El cambio de año es un buen momento no solo para lanzar al mundo propósitos bienintencionados como coartada para no hacer, al final, absolutamente nada, sino sobre todo para alcanzar primero una claridad propia. Y así, de manera excepcional, hoy no quiero hablar de música, sino de algo más fundamental: de nuestra propia relación con la situación política y social en la que nos encontramos —de si la soportamos pasivamente, de si empezamos a evaluarla de manera consciente, o de si en nosotros ya madura una crítica que busca formas de expresión adecuadas, pacíficas y eficaces.

En el año 2025 que acaba de concluir se ha intensificado de manera alarmante una tendencia según la cual la política ya no se concibe únicamente como un poder de orden, delimitado a su vez por fronteras claras, sino como una instancia que, de forma pedagógica y coercitiva, se arroga la corrección permanente del ser humano. En nombre de la salud, la seguridad, el clima, la estabilidad o de una cada vez más invocada supuesta defensa de los “valores occidentales”, y con el apoyo activo —ya casi inextricable— de ONG dudosas y de carácter oligárquico, se ha actuado crecientemente como si la libertad fuera un bien secundario: algo que puede concederse, restringirse o suspenderse arbitrariamente cuando así lo exijan presuntos fines superiores.

En términos muy concretos, esto significó también en 2025 un nuevo desplazamiento del poder de decisión: lejos de instancias democráticamente elegidas y responsables, hacia órganos supranacionales, tecnócratas y los llamados “mecanismos de coordinación”, que eluden con elegancia toda responsabilidad política y control efectivo. Significó la normalización progresiva de sistemas de identidad digital que dejan de concebirse como un servicio para convertirse en condición de acceso: quien quiera —o deba— participar, tiene que identificarse. Y significó asimismo, con consecuencias potencialmente igual de graves, la fijación política de un sistema monetario que podría perder su carácter neutral para transformarse en un instrumento de orientación y control del comportamiento.

A ello se suma otro aspecto especialmente trascendente de la acción estatal de los últimos años: la inmigración masiva, sostenida y políticamente promovida, procedente de contextos culturales y jurídicos en los que los derechos individuales de libertad, la igualdad ante la ley y la separación entre religión y Estado no son conquistas históricamente consolidadas, sino realidades sistemáticamente restringidas o abiertamente negadas. Que el Estado esté cada vez más dispuesto, por una tolerancia mal entendida, por chantaje moral o por comodidad de poder, a pactar con concepciones colectivistas y formas de dominación legitimadas religiosamente, marca una ruptura con el espíritu de la Ley Fundamental alemana, que no protege la arbitrariedad cultural, sino la libertad del individuo.

La tolerancia se transforma aquí en autonegación cuando deja de distinguir entre el ser humano individual, digno de protección, y una ideología hostil a la libertad, sustentada en pretensiones de dominación universal con legitimación religiosa y aspiración de validez política. Una sociedad abierta no se preserva importando y relativizando cualquier orden que la contradiga, sino conociendo, nombrando y defendiendo sus propios estándares civilizatorios mínimos. Quien ya no esté dispuesto a hacerlo no traiciona a la humanidad, sino a sus condiciones de posibilidad.

Al observar mi antigua patria y la actuación política de la Unión Europea, se impone otro diagnóstico profundamente inquietante. Bajo la referencia moralmente cargada a una supuesta defensa de los “valores occidentales”, una política de escalada y confrontación militar se presenta cada vez más como inevitable, en una tensión evidente con el mandato de paz consagrado en la Ley Fundamental y con la responsabilidad histórica de Europa. A la diplomacia, la desescalada y la rendición de cuentas políticas las sustituyen retóricas de disuasión, rearme y dureza estratégica. En esta lógica, las personas en Europa dejan de ser percibidas como sujetos políticos responsables y pasan a aparecer como magnitudes disponibles dentro de cálculos abstractos de seguridad. Tal desplazamiento no solo socava la dignidad del individuo, sino también los fundamentos normativos en los que Europa dice basarse.
También en América Latina siguen muy vivas las amargas experiencias históricas con la escalada política, la militarización y la instrumentalización de escenarios de amenaza. Allí se ha demostrado repetidamente que la normalización de la lógica militar en el ámbito político rara vez genera seguridad, pero sí erosiona de manera duradera la confianza, la libertad y las instituciones civiles.

A todo este deterioro del Estado de derecho, que en 2025 experimentó nuevas y lamentables expansiones en Europa, se sumó una disposición cada vez más abierta —y ya practicada— a tratar la libertad de expresión no como un derecho de defensa del ciudadano frente al Estado, la religión o la oligarquía, sino como un riesgo que debe ser regulado desde arriba. La censura rara vez se denomina ya como tal; aparece bajo los nombres de “moderación”, “resiliencia” o “protección contra la desinformación”, y se delega convenientemente en plataformas, algoritmos y normativas privadas. El efecto es el mismo: el ámbito de lo decible se estrecha, la disidencia se sanciona y la conformidad se recompensa, no por ley, sino mediante infraestructuras afinadas con precisión.

Lo verdaderamente inquietante no es tanto el estado de excepción en sí. Lo inquietante es que se consolide sin provocar protestas ni resistencias significativas. La habituación a la idea de que la libertad es algo que se concede generosamente en tiempos favorables y se retira en tiempos difíciles. Que, en consecuencia, ya no sea un derecho fundamental, sino un privilegio revocable.

Y sin embargo, sería un error para todos nosotros deducir de ello un pronóstico lineal e ineludible de una marcha fúnebre hacia la falta de libertad. El poder de lo políticamente perverso no se sostiene solo en decisiones, sino sobre todo en nuestro consentimiento, que se manifiesta con demasiada frecuencia en la cómoda y cobarde pasividad de quienes no se atreven a decir no cuando aún sería posible hacerlo sin peligro para la vida o la integridad física. Ese poder comienza a erosionarse en el momento en que las personas reaprenden a distinguir con claridad: entre responsabilidad y tutela, entre solidaridad y coacción, entre orden y control, y extraen de esa distinción primeras consecuencias, aunque todavía sean tímidas. Las primeras grietas en la fachada son visibles, no menos allí donde la centralización —una de las raíces principales del problema— deja de cumplir sus propias promesas de eficiencia y estabilidad.

Tal vez el verdadero rayo de esperanza para 2026 no resida en un giro político repentino, sino antes que nada en una corrección intelectual, individual y, como consecuencia casi natural, también social. En el retorno a la convicción de que el ser humano no es un problema de seguridad que deba ser administrado, sino un individuo capaz de responsabilidad, tal como siempre lo ha sido en sus mejores versiones. Y en tres coordenadas fundamentales adicionales: primero, que el dinero debería ser neutral; segundo, que la identidad digital no es un boleto de entrada; y tercero, que la opinión no puede ser un producto sujeto a licencia. Y, finalmente, en la comprensión de que la libertad no es el resultado de una planificación inteligente o autoritaria —como cada vez más se nos intenta imponer—, sino su límite necesario e innegociable.

En este sentido, os deseo —y nos deseo a todos— para el año que comienza no una falsa calma autoindulgente, sino el inicio de una claridad purificadora. No adaptación por comodidad, sino una capacidad de juicio dispuesta también a lo incómodo. Conexión y un intercambio activo y cooperativo con personas afines. Y la serenidad de quien sabe que la autodeterminación autónoma no necesita ser autorizada para ser legítima.

La verdadera prueba de nuestro tiempo no consiste en invocar solemnemente la libertad, sino en comprobar si existen personas dispuestas a sostenerla incluso cuando se vuelve impopular, impráctica o incómoda. La libertad no se manifiesta en el aplauso de la mayoría, sino en la firmeza de la minoría que se niega a delegar verdad, responsabilidad y conciencia en coyunturas cambiantes. Allí donde esa soberanía interior se conserva, todo puede ganarse, incluso bajo las condiciones externas más difíciles.

Con un afectuoso saludo musical y de espíritu libre,
y mis mejores deseos para un 2026 bueno, saludable, logrado y arrancado con determinación a todo lo adverso.

Martin Münch

Zur Lage der Freiheit – Gedanken zum Jahreswechsel 2026

Liebe Freunde, liebe Weggefährten,

der Jahreswechsel ist ein guter Moment, um nicht nur wohlfeile Vorsätze als Alibi dafür, am Ende doch nichts zu tun, in die Welt zu hauen, sondern sich insbesondere erst einmal eine eigene Klarheit zu verschaffen. Und so soll es heute ausnahmsweise nicht um Musik gehen, sondern um etwas Grundlegenderes: Um unser eigenes Verhältnis zu der politischen und gesellschaftlichen Lage, in der wir uns wiederfinden – ob wir sie lediglich ertragen, ob wir beginnen, sie bewusst zu beurteilen, oder ob in uns bereits eine Kritik heranreift, die nach geeigneten, friedlichen und wirksamen Ausdrucksformen sucht.

Im zu Ende gegangenen Jahr 2025 hat sich verhängnisvollerweise die Tendenz verstärkt, dass Politik sich nicht mehr nur als eine Ordnungsmacht versteht, die ihrerseits von klaren Grenzen eingehegt wird, sondern als eine Instanz, die sich auf brachialpädagogische Art eine fortlaufende Korrektur des Menschen anmaßt. Im Namen von Gesundheit, Sicherheit, Klima, Stabilität oder einer zunehmend bemühten vermeintlichen Verteidigung ›westlicher Werte‹ wurde unter tatkräftiger und kaum noch zu entflechtender Unterstützung zweifelhafter, oligarchischer NGOs zunehmend so getan und gehandelt, als sei Freiheit ein nachrangiges Gut – etwas, das man nach selbstherrlichem Belieben gewähren, einschränken oder aussetzen könne, wenn vermeintlich höhere Zwecke es erfordern.

Ganz praktisch bedeutete das auch im Jahr 2025 eine weitere Verlagerung von Entscheidungsmacht – weg von demokratisch gewählten und verantwortlichen Ebenen, hin zu supranationalen Gremien, Expertokraten und sogenannten „Koordinationsmechanismen“, die sich einer politischen Haftung und wirksamen Kontrolle elegant entziehen. Es bedeutete die schleichende Selbstverständlichkeit digitaler Identitätssysteme, die zunehmend nicht mehr als Service, sondern als Zugangsvoraussetzung fungieren sollen – wer teilnehmen will oder muss, hat sich kenntlich zu machen. Und es bedeutete, was mindestens ebenso gravierende Negativwirkungen erwarten lässt, die politische Festlegung auf ein Geldsystem, das seinen neutralen Charakter verlieren könnte, um zum Instrument der Verhaltenslenkung zu werden.

Ein weiterer, besonders folgenreicher Aspekt staatlichen Handelns der letzten Jahre tritt hinzu: die fortgesetzte, politisch gewollte Masseneinwanderung aus Kultur- und Rechtsräumen, in denen individuelle Freiheitsrechte, Gleichberechtigung und die Trennung von Religion und Staat nicht historisch erkämpfte Selbstverständlichkeiten, sondern systematisch eingeschränkt oder offen negiert sind. Dass der Staat dabei zunehmend bereit ist, aus falsch verstandener Toleranz, moralischer Erpressbarkeit oder machtpolitischer Bequemlichkeit mit kollektivistischen und religiös legitimierten Herrschaftsvorstellungen zu paktieren, markiert einen Bruch mit dem Geist des Grundgesetzes, das nicht kulturelle Beliebigkeit schützt, sondern die Freiheit des Individuums.

Toleranz schlägt hier in Selbstverleugnung um, wenn sie nicht mehr zwischen dem schutzwürdigen einzelnen Menschen und einer freiheitsfeindlichen Ideologie von religiös legitimierten, universalistischen Herrschaftsvorstellungen mit politischem Geltungsanspruch zu unterscheiden vermag. Eine offene Gesellschaft bewahrt sich nicht dadurch, dass sie jede ihr widersprechende Ordnung importiert und relativiert, sondern dadurch, dass sie ihre eigenen zivilisatorischen Mindeststandards kennt, benennt und verteidigt. Wer dazu nicht mehr bereit ist, verteidigt nicht die Humanität – sondern verrät ihre Voraussetzungen.

Beim Blick auf meine frühere Heimat und das politische Handeln der Europäischen Union drängt sich ein weiterer, zutiefst irritierender Befund auf. Unter dem moralisch aufgeladenen Verweis auf eine vermeintliche Verteidigung „westlicher Werte“ wird eine Politik der Eskalation und militärischen Konfrontation zunehmend als alternativlos dargestellt – und dies in einem offenkundigen Spannungsverhältnis zum im Grundgesetz verankerten Friedensauftrag sowie zur historischen Verantwortung Europas. An die Stelle von Diplomatie, Deeskalation und politischer Haftung treten Rhetoriken der Abschreckung, Aufrüstung und strategischen Härte. In dieser Logik geraten die Menschen in Europa zunehmend aus dem Blick als verantwortliche politische Subjekte und erscheinen vielmehr als disponierbare Größen innerhalb abstrakter sicherheitspolitischer Kalküle. Eine solche Verschiebung untergräbt nicht nur die Würde des Einzelnen, sondern auch die normativen Grundlagen, auf die sich Europa selbst beruft. Auch in Lateinamerika sind die bitteren historischen Erfahrungen mit politischer Eskalation, Militarisierung und der Instrumentalisierung von Bedrohungslagen noch lebendig. Dort hat sich immer wieder gezeigt, dass die Normalisierung militärischer Logik im politischen Raum selten Sicherheit schafft, wohl aber nachhaltig Vertrauen, Freiheit und zivile Institutionen untergräbt. 

Zu all diesem rechtsstaatszersetzenden Elend, das 2025 in Europa leider weitere Negativausweitungen erfahren hat, kam die zunehmend offene Bereitschaft und praktizierte Praxis hinzu, Meinungsfreiheit nicht mehr als Abwehrrecht des Bürgers gegen Staat, Religion oder Oligarchie, sondern als von oben zu regulierendes Risiko zu behandeln. Zensur wird dabei selten noch so genannt; sie tritt als „Moderation“, „Resilienz“ oder „Schutz vor Desinformation“ auf und wird praktischerweise an Plattformen, Algorithmen und private Regelwerke delegiert. Der Effekt bleibt derselbe: Das Sagbare wird verengt, Abweichung sanktioniert, Konformität belohnt – nicht per Gesetz, sondern per scharf geschalteter Infrastruktur.

Das eigentlich Beunruhigende daran ist weniger der Ausnahmezustand als solcher. Beunruhigend ist vielmehr, dass er verstetigt wird, ohne allzu große Proteste oder Widerstände hervorzurufen. Die Gewöhnung an die Vorstellung, Freiheit sei etwas, das in guten Zeiten großzügig gewährt und in schlechten Zeiten eben einkassiert werde. Dass sie also kein Grundrecht mehr ist, sondern ein widerrufliches Privileg.

Und doch wäre es für uns alle ein Fehler, daraus zwangsläufig einen linearen und unentrinnbaren Todesmarsch in die Unfreiheit zu prognostizieren. Die Macht des politisch Bösen lebt nicht nur von Beschlüssen, sondern insbesondere auch von unserer Zustimmung – und diese äußert sich allzu oft in der faulen und feigen Bequemlichkeit der Vielen, nein zu sagen, wo dies noch ohne Gefahr für Leib und Leben möglich wäre. Sie beginnt zu erodieren in dem Moment, in dem Menschen wieder lernen, sauber zu unterscheiden: zwischen Verantwortung und Bevormundung, zwischen Solidarität und Zwang, zwischen Ordnung und Kontrolle – und aus dieser Unterscheidung erste, wenn auch zarte Konsequenzen ziehen. Erste Risse in der Fassade sind unübersehbar, nicht zuletzt dort, wo Zentralisierung als eine der Hauptwurzeln des Übels ihre eigenen Versprechen von Effizienz und Stabilität nicht mehr einlöst.

Möglicherweise liegt der eigentliche Hoffnungsschimmer für 2026 daher nicht in einem plötzlichen politischen Umschwung, sondern zunächst in einer geistigen Korrektur - individuell wie in der naturgesetzlichen Folge auch gesellschaftlich. In der Rückkehr der Einsicht, dass der Mensch kein Sicherheitsproblem ist, das verwaltet werden muss, sondern ein verantwortungsfähiges Individuum – so, wie er es in seinen besten Versionen immer schon war. Und in drei weiteren fundamentalen Koordinaten: erstens, dass Geld neutral sein sollte; zweitens, dass digitale Identität nicht als Eintrittskarte zu fungieren hat; und drittens, dass Meinung kein Lizenzprodukt sein darf. Und schließlich in der Erkenntnis, dass Freiheit nicht das Ergebnis kluger oder autoritärer Planung ist, wie man uns zunehmend aufzunötigen versucht, sondern deren notwendige und unverhandelbare Grenze.

In diesem Sinne wünsche ich Euch – und uns allen – für das kommende Jahr nicht etwa eine falsche, selbstbelügende Beruhigung, sondern den Beginn einer reinigenden Klarheit. Keine Anpassung aus Bequemlichkeit, sondern eine auch für das Unbequeme bereite Urteilskraft. Vernetzung und aktiven, kooperativen Austausch mit ähnlich gesinnten Menschen. Und die Gelassenheit dessen, der weiß, dass autonome Selbstbestimmung nicht erst genehmigt werden muss, um legitim zu sein.

Die eigentliche Bewährungsprobe unserer Zeit besteht nicht darin, Freiheit feierlich zu beschwören, sondern ob es Menschen gibt, die bereit sind, diese Freiheit auch dann zu behaupten, wenn sie unmodern, unpraktisch oder unbequem geworden ist. Freiheit zeigt sich nicht im Applaus der Mehrheit, sondern in der Standfestigkeit der Minderheit, die sich weigert, Wahrheit, Verantwortung und Gewissen an wechselnde Umstände zu delegieren. Wo diese innere Souveränität erhalten bleibt, kann alles gewonnen werden – selbst unter schwierigsten äußeren Verhältnissen.

Mit herzlichem, musikalisch-freigeistigem Gruß
und meinen besten Wünschen für ein allem Widerborstigen abgetrotztes, gutes, gesundes und gelingendes 2026!

Ihr/Euer

Martin Münch

Montag, 22. Dezember 2025

Recordatorio: Concierto Navideño con Martin Münch – MAÑANA! ¹


Querido público de Montevideo,

mañana, martes 23 de diciembre a las 19:30 h, le da la bienvenida el Templo Inglés (Reconquista 522, Ciudad Vieja) a un Concierto Navideño de profunda serenidad. El pianista alemán Martin Münch interpreta obras contemplativas de Bach, Händel, Mozart y Reger, junto con sus propias composiciones – un programa que alterna recogimiento, luminosidad y la esencia íntima de la Navidad, accesible para todos.

Disfrute de una experiencia musical que evoca calma interior y tradición atemporal.

Entradas: 450 $U
https://redtickets.uy/evento/Concierto-Navideno/26204/

Esperamos su presencia para compartir esta velada especial.

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Dienstag, 16. Dezember 2025

Boletín informativo 🎼 CONCIERTO NAVIDEÑO 🎵 Martin Münch toca Bach, Händel, Mozart, Reger y.o. 🎹 23/12/25 Templo Inglés Montevideo 🎶 19:30 hs. ¹



🎵 CONCIERTO NAVIDEÑO en MONTEVIDEO
      23 de diciembre, 19:30 h

El martes 23 de diciembre a las 19:30 h, Montevideo será escenario de un Concierto Navideño que invita a celebrar la temporada con música de profunda belleza espiritual. El pianista alemán Martin Münch presentará un programa especialmente concebido para esta fecha, integrado por obras contemplativas, navideñas y solemnes de Händel, Bach, Mozart y Reger, junto con piezas propias.

El recital propone un recorrido sonoro que alterna recogimiento, luminosidad y tradición, evocando el espíritu íntimo y sereno de la Navidad, tanto para creyentes como para agnósticos. A través de un enfoque interpretativo sensible y cuidadosamente elaborado, Martin Münch ofrece al público una experiencia que combina profundidad musical y un ambiente de calma interior.

El concierto tendrá lugar en el Templo Inglés Montevideo (ciudad vieja).
Las entradas tienen un valor de 450 $U y estarán disponibles en 

Escucharemos obras de Bach, Händel, Mozart, Reger y Münch

🗓 Martes 23 de diciembre
🕣 19:30 h.
📍 Templo Inglés, Reconquista 522, Montevideo Ciudad Vieja

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Freitag, 12. Dezember 2025

Boletín informativo 🎼 CONCIERTO DE FIN DE AÑO 🎵 Trio 𝘽𝙀𝙇𝙇𝙀 𝙀𝙋𝙊𝙌𝙐𝙀 🎻🎹🎻 15/12/25 Club Uruguay 🎶 19:30 hs. ¹



🎵 CONCIERTO DE FIN DE AÑO

El Trío Belle Epoque despide el año con un concierto especial que reúne lo más destacado de su temporada.
Una noche única para celebrar el cierre del año con la sonoridad refinada y cautivante que caracteriza al trío.

Escucharemos obras de Tchaikovsky, Ravel, Bizet, Strauss, Kreisler, Piazzolla y más…

🗓 Lunes 15 de diciembre
🕣 19:30 h.
📍 Club Uruguay, Ciudad Vieja.

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Montag, 8. Dezember 2025

Boletín informativo 🎼 Destellos musicales en diciembre 🎵 Martin Münch y Trio Belle Epoque 📍 Montevideo - Punta Ballena ¹



Diciembre invita a la reflexión y a la calma: un mes en el que la música se convierte en un acompañante sonoro. Entre mirada retrospectiva y esperanza, silencio y celebración, tres conciertos especiales con el pianista y compositor Martin Münch y sus amigos musicales ofrecen un amplio panorama sonoro: desde un cierre de año festivo hasta un concierto–diálogo íntimo y una velada navideña contemplativa.
Cada uno de estos encuentros tiene su propio color; juntos tienden un arco que abarca desde la elegancia de la Belle Époque y la profundidad espiritual de Bach hasta la serena introspección de la Navidad.


1. Concierto de fin de año 
     con el Trío Belle Époque

El Trío Belle Époque despide el año en Montevideo con un concierto especial que reúne los momentos más destacados de su temporada. Una ocasión única para celebrar el cierre del año con la sonoridad refinada y cautivante que distingue al conjunto.

🗓 Lunes 15 de diciembre
🕣 19:30 h
📍 Club Uruguay, Ciudad Vieja
🎫 Entradas: disponibles en redtickets.uy – Concierto de fin de año


2. Tarde de Adviento: 
   "BACH de cerca 
    – Sonido y palabra"

Una tarde navideña en Punta Ballena dedicada a Johann Sebastian Bach en su forma más pura: preludios, corales, invenciones y pequeñas joyas del Clave bien temperado, enlazadas con comentarios vivos e iluminadores sobre su vida y pensamiento.

Entre los aromas de la Navidad, acompañados de café, tortas y dulces, se invita a un ambiente de escucha, conversación y recogimiento: una inmersión serena en la música, la palabra y el espíritu.

🎶 BACH de cerca: Sonido y palabra
🕓 Domingo 21 de diciembre, de 16 a 19 h
📍 Punta Ballena
🎵 Martin Münch, piano y moderación
💵 Entrada: 1000 pesos — idioma alemán
📞 Inscripción: Marianne Renner, WhatsApp 094 077 274


3. Concierto navideño 
    en el Templo Inglés

Para cerrar el año, Montevideo acoge un concierto con obras festivas y meditativas de Händel, Bach, Mozart, Reger y del propio Martin Münch. Una velada de recogimiento y elevación: música que encarna la Navidad como un momento de calma interior y de luz compartida.

🗓 Martes 23 de diciembre, 19:30 h
📍 Templo Inglés, Montevideo
🎵 Martin Münch, piano
🎫 Entrada: 450 $U
🔗 Entradas: a partir del 12/12 disponibles en redtickets.uy

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Dienstag, 18. November 2025

🔺Do. 20.11., 19:30h – Asli Kilic live auf Schloss Horneck Gundelsheim 🎹 Ein Abend voller Klang und Emotion ⁵

Nach begeisterten Resonanzen in Heidelberg und Bad Wimpfen lädt das Neckar-Musikfestival nun nach Gundelsheim zu einem besonderen musikalischen Erlebnis ein:

Am Donnerstag, 20. November 2025, um 19:30 Uhr öffnet der Barocksaal von Schloss Horneck seine Türen für einen außergewöhnlichen Klavierabend mit Asli Kiliç.

Die international gefeierte Pianistin entfaltet ein fein komponiertes Programm, in dem Bach, Mozart und Münch in spannungsvollem Dialog stehen. Martin Münchs poetische Märchen und Arabesken op. 32 berühren mit impressionistischem Glanz, während die Meditation Méditerannée op. 47/1 in stille Tiefe führt. Den kraftvollen Kontrapunkt setzen die Bagatellen op. 60a – konzentrierte Energie in musikalischer Miniaturform.

Dem gegenüber: die klare Architektur von Bachs Partita B-Dur BWV 825 und die emotionale Vielschichtigkeit von Mozarts Rondo a-moll KV 511. Mit ihrer sensiblen, charmanten Moderation verbindet Asli Kiliç die Werke zu einem Hörerlebnis, das Vergangenheit und Gegenwart neu erblühen lässt.

Ein Abend, der berührt – präsentiert von Piano International e.V.
In Kooperation mit dem Schlosshotel Horneck und Kulturetta Gundelsheim.

Tickets: nur 9 € im Vorverkauf über Reservix
👉 Jetzt Tickets sichern
oder an der Abendkasse ab 19:00 Uhr.

Lassen Sie sich von einem Abend voller Klangpoesie und Ausdruckskraft verzaubern – auf Schloss Horneck in Gundelsheim.

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Sonntag, 9. November 2025

Am Do. 20.11. 🎵 Klavierkunst die verzaubert und berührt 🔺 Sonderkonzert 𝗔𝘀𝗹𝗶 𝗞𝗶𝗹𝗶𝗰 auf Schloss Horneck in Gundelsheim, 19:30 Uhr 🎹 ⁵


Nach den künstlerischen Erfolgen in Heidelberg und Bad Wimpfen nun ein
Sonderkonzert in GUNDELSHEIM:

Erleben Sie am Donnerstag, 20. Oktober 2025, um 19:30 Uhr im Barocksaal von Schloss Horneck in Gundelsheim einen außergewöhnlichen Klavierabend mit der meisterhaften Pianistin Asli Kiliç! Tauchen Sie ein in eine faszinierende Klangwelt, in der Vergangenheit und Gegenwart aufeinandertreffen. 

Das Programm entfaltet sich mit den zauberhaften, impressionistisch angehauchten Märchen und Arabesken op. 32 von Martin Münch, deren poetische Melodien berühren und verzaubern. Die eindringliche Meditation Méditerannée op. 47/1 öffnet die Tür zu tiefster Innerlichkeit, bevor die expressiv verdichteten Bagatellen Op. 60a den Zuhörer mit kraftvoller Kürze in den Bann ziehen.

Dem gegenüber stehen zwei Meisterwerke der klassischen Musik: J. S. Bachs majestätische Partita B-Dur BWV 825, ein Gipfelpunkt barocker Klarheit und Struktur, sowie Mozarts vielseitiges, leidenschaftliches Rondo a-moll KV 511. Asli Kiliç vereint diese Welten mit einer charmanten, erhellenden Moderation und lädt Sie ein, die subtile Harmonik und formale Strenge in einem völlig neuen Hörerlebnis kennenzulernen.

Dieser unvergessliche Abend wird präsentiert im Rahmen des Neckar-Musikfestivals von Piano International eV, in Verbindung mit dem Schlosshotel Horneck und Kulturetta Gundelsheim.


Sichern Sie sich Ihre Tickets für nur 9 € im Vorverkauf über Reservix unter https://www.reservix.de/tickets-klavierabend-asli-kilic-spiel-werke-von-bach-muench-und-mozart-in-gundelsheim-barocksaal-am-20-11-2025/e2480326/ oder an der Abendkasse ab 19:00 Uhr. Lassen Sie sich von dieser magischen Konzertreise verzaubern – ein Klangerlebnis, das lange nachklingt!

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Donnerstag, 6. November 2025

Tu entrada ahora te espera… 🎼 MOZART meets MÜNCH 🎵 Trio 𝘽𝙀𝙇𝙇𝙀 𝙀𝙋𝙊𝙌𝙐𝙀 🎻🎹🎻 lun. 10/11/25 Club Uruguay 🎶 19:30 hs. ¹

Tu entrada ahora te espera…

🎶 MOZART meets MÜNCH


Cuando lo clásico dialoga con la creación contemporánea.


En este nuevo concierto, el Trío Belle Époque Montevideo propone un encuentro entre dos universos sonoros: el eterno Mozart con su elegante Sinfonía en sol menor, la Serenata Nocturna y el conmovedor Andante del Concierto para piano, y el innovador espíritu de Martin Münch, integrante del trío, cuya obra contemporánea retoma y transforma la herencia clásica con una voz propia, audaz y profundamente expresiva.

Entre sonatas, conciertos y fascinantes creaciones originales, el trío invita a recorrer un viaje musical donde tradición y modernidad se encuentran en un mismo escenario.

📅 10 de noviembre de 2025
🕢 19:30 – 21:15
📍 Club Uruguay, Sarandí 584, Montevideo
🎟 Boletos a 500 $u

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